Entre el 18 y el 25 de abril de 2026, un grupo de 16 alumnos de tercer curso, acompañados por cuatro profesores –la coordinadora del proyecto Gabriela Olea Martin y los docentes Małgorzata Sobieraj, Grzegorz Biskupski y Marcin Przytuła– participó en una movilidad de estudiantes a Torrox Costa, cofinanciada por la Unión Europea. El viaje se llevó a cabo en el marco de la acreditación concedida para los años 2021–2027.
Durante su estancia, los alumnos participaron en clases comunicativas de español, inglés y nuevas tecnologías, impartidas en el IES Alfaguar de Torrox Costa. Este centro es una institución educativa moderna de nivel secundario que pone un fuerte énfasis en el desarrollo de competencias lingüísticas y digitales, así como en la cooperación internacional. Además, lleva a cabo numerosos proyectos europeos que fomentan la movilidad de estudiantes y profesores y la integración intercultural.
Junto con sus compañeros españoles, los alumnos prepararon presentaciones en formato de vídeo sobre su país, su ciudad y su centro educativo. Asimismo, realizaron tareas comunicativas en español e inglés con el objetivo de mejorar sus habilidades de expresión oral y comunicación, así como de conocer mejor la cultura española. También participaron en actividades deportivas que favorecieron la integración del grupo.
Además, tomaron parte en clases de informática centradas en la creación de vídeos y la realización de fotografías profesionales. Junto con los estudiantes del centro español, participaron en actividades en el laboratorio de química, bailaron la “belga” y realizaron tareas conjuntas de carácter musical y artístico. Los alumnos del I LO también asistieron a clases de español, manteniendo un contacto constante con el idioma tanto durante las lecciones como en excursiones, visitas a restaurantes o durante las compras.
Después de las clases, los alumnos participaron en excursiones a Gibraltar, Málaga, Torre del Mar y Nerja. Tuvieron la oportunidad de degustar platos tradicionales españoles y conocer la historia y la cultura de Andalucía.
La participación en esta movilidad aportó numerosos beneficios educativos y sociales. En primer lugar, los alumnos mejoraron significativamente sus competencias lingüísticas, superaron la barrera comunicativa y ganaron confianza en el uso de lenguas extranjeras en situaciones cotidianas. El contacto directo con compañeros de otro país favoreció el desarrollo de habilidades de trabajo en equipo, la apertura, la tolerancia y la comprensión intercultural. Asimismo, los alumnos desarrollaron sus competencias digitales mediante la creación de materiales multimedia y potenciaron su creatividad a través de actividades artísticas y de proyecto. La movilidad también contribuyó a aumentar su autonomía, su capacidad de adaptación a nuevos entornos y su responsabilidad personal.
Para muchos participantes, esta experiencia supuso una valiosa vivencia



